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No me gusta el fútbol de hoy

Por Luis Torres Aillón

Próximo a cumplir 46 años siguiendo a Lota Schwager y pese al paso de años, campañas, victorias y derrotas, acá estamos como siempre apoyando como se pueda o por lo menos estando en el estadio como siempre debe ser en un hincha que se precie de tal. He visto infinidad de jugadores, técnicos y dirigentes, pero no por eso no tengo más o menos autoridad que cualquier otro hincha de nuestro club; sólo quiero expresar lo que mis años han visto en no se cuantos cientos o miles quien sabe partidos de Lota Schwager en la que hemos podido estar. Es por ello, que quiero señalar que pase lo que pase, si Lota algún día sube o algún día baja a cualquier categoría, estaremos igual en el tablón apoyando, pero no puedo negar que el fútbol de ahora no me gusta mucho por lo siguiente, haciendo un breve resumen de cada idea:

JUGADORES: Puede que ahora la preparación física sea mejor que antes, pero ya no se ven jugadores que eran emblemas de otros equipos o del mismo Lota; antes uno iba al estadio por ejemplo a ver al “10” del equipo rival, ir a ver a la figura del equipo contrario, era tema de conversación, ahora es muy raro ver a un jugador distinto, eso ahora no ocurre. Además, esto de que los jugadores duren un semestre o con suerte un año, ya no se siente identificación alguna con algún equipo. Alfonso Arroyo estuvo 10 años en Lota, qué decir, de Juan Jara, de Patricio Bonhomme que con 6 años fue emblema minero. En los últimos años hemos tenido como 50 jugadores que pasan sin pena ni gloria. No es lo mismo.

GESTOS DE JUGADORES: Antes los goles se celebraban con todo, ahora no puedes hacer un túnel porque es una ofensa, no puedes hacerle un gol a tu ex equipo aunque hallas estado un semestre en ese equipo, haces la cruz al entrar a la cancha aunque ni sepan si existe Dios, mucho gesto, poca entrega, poco fútbol vistoso. Ahora los jugadores están más preocupados del corte de pelo o el modelo de zapato que de aportar al equipo. No es lo mismo. REGLAS FAIR PLAY: Que decir, ahora ningún jugador puede celebrar un gol en la malla olímpica, Geraldo de Campos en 1977 celebró con todo cuando le marcó a Concepción y que decir de Francisco Ponce en 1989 cuando en el último minuto decretaba el triunfo minero en Chillán ante Ñublense; ellos ahora serian amonestados con amarilla. Ningún jugador puede sacarse la camiseta para celebrar si es la indumentaria que te identifica pero eso ahora puede provocarte una segunda amarilla y eres expulsado por celebrar lo más importante del fútbol y lo que provoca el éxtasis en el hincha. No es lo mismo.

HINCHAS: Acá hablaremos de los verdaderos, no de esos delincuentes la mayoría cabrería que siguen modas que ni ellos entienden. Antes podías ir al estadio y llevar tu “manche” ahora no puedes llevar ni un jugo porque todo es señalado como arma; ya no hay bombos ni lienzos, no se puede llevar una bolsa con papel picado y quieren que no podamos usar en calidad de visita la camiseta de nuestro club. Tan incivilizados son en Italia o Alemania o Turquia que hacen verdaderas fiestas cuando salen sus equipos. Un equipo chico como el nuestro, que no tiene una barra brava, salvo algún tontito que se cree un “hooligans” de papel, con esfuerzo hizo una bandera gigante, pero nunca más se pudo usar. No es lo mismo.

DIRIGENTES: Antes los dirigentes eran de la comuna, no eran perfectos, varios tenían más defectos que virtudes, pero uno los veía todos los días y daban la cara en las asambleas, en el estadio y en la calle. Nombramos las Asambleas de Socios, en el teatro de Lota, eran verdaderas muestras de pasión por el club, se escuchaban discursos de obreros que venían de la mina y pasaban a ellas, el club era de los socios, porque pagábamos poco o harto según quien sea y el club era parte nuestra y como tal exigíamos resultados, porque el presidente era uno de los nuestros, qué decir de ahora, las SADP son un negocio, que poco les importa la identidad. El club le pertenece a unos cuantos y que por suerte, sólo por suerte, tocó una familia cercana a la comunidad.

ESTADIO: Antiguamente se llenaba el estadio es una frase que siempre se dice, pero ahora no se podrá llenar nunca un estadio, si el estadio es de 10 mil espectadores, ahora con suerte autorizan 7 mil, qué decir del Federico Schwager, pese a que no tiene gran capacidad, en un partido por ejemplo con La Serena no se aceptan más de 600 personas, El estadio es nuestra catedral de nuestra religión que es el fútbol, pero cada vez los fieles son menos, porque cada vez los requisitos son mayores. Ahora no es lo mismo.

TACTICAS: Esto es un resumen, puede que alguien me critique por esto, pero me gustaba el fútbol de ataque en donde todos los equipos jugaban 4-3-3 con dos punteros abiertos, un “10” clásico y con un centrodelantero goleador. Si podías golear a un equipo lo hacías, ahora todos buscan un resultado jugando defensivamente o si marcas un gol te cierras atrás; no puedes golear a un equipo por más de 4 o 5 goles porque eso es una ofensa. No es lo mismo.

INDUMENTARIA: Antes cada equipo tenía claro sus colores, lo más importante siempre fue la camiseta, ahora no puedes tener ni las medias del mismo color; es por eso que hemos visto a Lota Schwager jugando de camiseta blanca y pantalón rojo por ejemplo; ¿Qué problema visual hubiera pasado si Lota hubiera jugado de blanco completo ante por ejemplo Ñublense, Malleco o La Serena?, esto no tiene nada que ver con el resultado me refiero a la identidad de los colores propios del club. Más de alguien dirá que no tengo obligación de ir al estadio o si soy un disconforme mejor no lo haga público, pero breves detalles que hemos señalado le han quitado esencia al fútbol, este deporte es pasión pura, más aún si somos hinchas de Lota Schwager, que aunque se hubiesen acabado las minas de carbón, seguirá siendo el equipo carbonífero, la pasión nace por la identificación, por la esencia que tiene el fútbol, en donde dos fuerzas por muy disparejas que sean logran igualarse en 90 minutos, sino no le hubiéramos empatado a Colo Colo el 2007 en Santiago o no hubiéramos eliminado de Copa Chile a la Universidad de Chile el 2010 por dar dos ejemplos. El fútbol resultadista de ahora, el futbol espectáculo que quieren imponer en donde los hinchas seamos robots y los jugadores mercadería sin emociones permítanme decirles no me gusta para nada, pero que le vamos a hacer Lota Schwager es una pasión que sólo los futboleros de verdad entienden y aunque desconozcan su historia, aunque estemos cada fin de semana de derrota en derrota, espero la vida me de la capacidad de estar 40 años más siguiendo al equipo del carbón en la categoría que sea y como sea.

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