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Libro: Fútbol y Fascismo

Por Roberto Rabi González

En tiempos de guerra en Ucrania y de polarización ideológica, hablar de fascismo está de moda. El escritor español Cristóbal Villalobos Salas (1985) nos entrega su obra “Fútbol y fascismo”, declarando que: “Lejos de ser un ensayo académico (el libro), tiene como misión presentar de forma amena un panorama global del siglo pasado, en que se explique la instrumentalización del fútbol por regímenes fascistas y autoritarios para alcanzar objetivos asociados al adoctrinamiento político” (pág. 16). Se trata de un trabajo periodístico, basado fundamentalmente en fuentes hemerográficas, que se aleja de la pretensión del análisis sociológico y filosófico profundo, concentrándose en una sobria descripción de episodios y personajes, relatos en general conocidos por los aficionados más instruidos del deporte rey.

Una primera cuestión que merece ser aclarada es el empleo de la voz “fascismo”, en la medida que el autor no se detiene a precisar su contenido, es más, lo emplea de modo deliberadamente vago, para poder abarcar con él experiencias autoritarias y dictatoriales no exactamente fascistas. Se trata en rigor de historias enmarcadas en entornos de regímenes totalitarios de derecha. ¿Por qué de derecha? En una entrevista para la revista Historia de la National Geographic, aclara que: “Decidí acotarlo a los regímenes fascistas y a algunos de extrema derecha, por puro practicismo, ya que si lo hubiese extendido a los de izquierda tendría que haber escrito una enciclopedia. Así que los dejé para investigaciones futuras.

Dicho lo anterior, vale la pena destacar que el libro nos presenta una colección de episodios de interés bien ordenada, que muestra que el aprovechamiento del fútbol por los gobiernos fascistas, en los términos antes expuestos, ha sido transversal. Ordena su exposición comenzando por lo que denomina un “breve ensayo tripartito” (pág. 16), sobre atroces regímenes europeos: el fascismo italiano, el nazismo alemán y el franquismo español. Acto seguido, y en el mismo orden, nos proporciona relatos intencionados sobre los mismos países, agregando un breve texto sobre Portugal. Luego se refiere a varias experiencias autoritarias latinoamericanas, con bastante superficialidad.

Del fascismo italiano destaca la personalidad grandilocuente del ‘Duce’ Mussolini, quién no dudó en instrumentalizar a la selección de fútbol italiana para motivar a las masas, fundamentalmente en los Campeonatos Mundiales de 1934 y 1938 (en Francia e Italia respectivamente, ambos ganados por Italia). También el uso de simbolismos, por ejemplo el “tradicional apretón de manos previo al encuentro fue sustituido por el saludo romano” (pág. 21). Muestra además la corrupción de equipos vinculados a políticos del régimen, como Leonardo Arpinati, quien ayudó descaradamente al Bolonia a escamotearle el título local al Genoa en 1925. 

Selección italiana realizando el saludo fascista en 1934 (foto: www.jotdown.es).

Sobre el nazismo alemán, Villalobos expone con dinamismo episodios como el intento de incorporar a las estrellas del fútbol austriaco a la selección alemana, ello tras la anexión de Austria a meses del comenzar el Mundial de 1938. Afirma que: “Joseph Goebbels pensó que podría usar el fútbol para fortalecer el vínculo que unía a los alemanes” (pág. 51). Sin embargo, la máxima estrella de la historia del fútbol austriaco, Matthias Sindelar, apodado el ‘Mozart del Fútbol’, se negó a integrar el cuadro teutón “aludiendo falsas lesiones, e incluso, llegando a anunciar su retirada” (pág. 53.). Encontramos también un episodio sabroso que denomina la “Versión italiana de Evasión a la Victoria”, un partido organizado por militares nazis contra partisanos italianos, ya luchando por los aliados en la Segunda Guerra Mundial, en que los italianos “acordaron perder y salvar la vida” (pág. 68).

Sin duda el autor se enfoca con mayor extensión en la realidad española bajo la dictadura de Franco, desarrollando varios episodios y personajes en torno a lo central. Presentarnos a Francisco Franco como un amante del fútbol, que más que emplearlo como instrumento de promoción del régimen lo utilizó para distraer a las masas. Es especialmente atractivo el tratamiento de la rivalidad Real Madrid – FC. Barcelona, proponiendo que la tradicional asociación de los ‘merengues’ con el franquismo, de los ‘culés’ con la causa republicana durante el régimen del ‘Caudillo’, y la consecuencial ayuda que habrían recibido los madrileños de parte del dictador, es más bien una caricatura facilista.

Al referirse a episodios americanos que ilustrarían su postulado central, comienza con la denominada “Guerra del fútbol” entre El Salvador y Honduras, resumiendo el magistral reportaje de Ryszard Kapuściński, la supuesta afinidad de Pelé con el régimen militar brasileño, la instrumentalización de la Copa del Mundo de 1978 por la dictadura argentina, entre otros episodios destacados. Vale la pena destacar aquellos que conciernen a Chile: “El Partido Fantasma”, cuando la Unión Soviética debía jugar en Chile el partido de vuelta que clasificaría a una de las selecciones para el Mundial de 1974. Los soviéticos decidieron no acudir porque, solo unas horas antes, Pinochet había dado el golpe de estado y comenzado las sistemáticas violaciones a los derechos humanos. En especial el Estadio Nacional, donde se debía jugar el partido, era empleado por la dictadura como recinto de detención. En tal escenario se jugó una farsa en que la selección chilena saltó a la cancha en solitario y convirtió un simbólico gol que sellaría su clasificación. “Al estadio acudieron apenas unas quince mil personas. Durante el falso encuentro, los militares seguían repartidos por el estadio, mientras los jugadores avanzaban lentamente ante un rival invisible” (pág. 156).

Francisco Valdés anotando un gol ante un rival inexistente en el llamado “Partido Fantasma” (foto: www.chile.as.com).

También da cuenta del aprovechamiento de una derrota de ‘La Roja’ frente a Perú, la que selló la clasificación de los del Rimac para el Campeonato Mundial de 1978, oportunidad en que la Fuerza Aérea chilena aprovechó los festejos de nuestros vecinos para realizar vuelos nocturnos clandestinos que permitieron actualizar la cartografía disponible.

Comenta finalmente la participación de Carlos Caszely en la franja televisiva del “NO” previa al plebiscito de 1988, en la que el ‘Chino’, junto a su madre Olga Garrido, dieron cuenta del abuso del que había sido víctima esta última llamando a votar No. 

En suma, el libro entrega, como el anecdotario que es, una gran cantidad de relatos bastante apretujados y resumidos. No busca transformarse en un tratado definitivo sobre la relación entre el fútbol y el fascismo, sino entretener. Y esa meta, considerando, su brevedad y simpleza, la logra. No más que eso.



Ficha Técnica: Fútbol y fascismo. Cristóbal Villalobos Salas

Altamarea

2020

191 páginas.

ISBN 978-84-121103-4-0

 

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