Con solo seis años, Estefanía Banini puso en aprietos a su familia, quien no encontraba escuelas de fútbol que cobijaran los deseos de la pequeña argentina. La aparición de Eduardo Pérez en el camino de la familia actuó como un milagro, pues la invitó a participar de los entrenamientos del club Cementista en su natal Mendoza, que la reclutó sin consideraciones de género, pues vio el potencial de la novel jugadora. En entrevista para “La Pelota Siempre a la 10”, ‘Perico’ Pérez señala que “era imparable, irreverente, sin miedo a las patadas. En principio no la querían tocar porque era una nena, pero cuando empezaron a ver que los desafiaba pisándola, fueron a querer detenerla sin poder cumplir con el objetivo. La ‘Enana’ se volvió una atracción y la cita del fin de semana era ir a verla jugar”.
Después de su arranque en el fútbol, nada detuvo a la ‘Enana’, como era conocida la jugadora. Todavía lejos de la comparación con Lionel Messi, Estefanía Banini comenzó a hacerse habitual en las citaciones de la selección argentina, que buscaba iniciar una historia propia pese a las dificultades que tenían muchas federaciones en la primera década del siglo. Después de la histórica intervención en el torneo femenino de fútbol en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, el seleccionado retomó la actividad en 2010, coincidiendo con el debut de Banini en el combinado nacional.
“Estaba trabajando en un quiosco, frente a un parque, en Mendoza, cuando me llamó por teléfono el entrenador de Colo-Colo. Le dije que sí, sin haber hablado con mi mamá y mi papá”. La reflexión de Estefanía Banini data de inicios de 2011, cuando recibió la llamada de José Letelier para convocarla al proyecto colocolino, que debía revalidar el primer título conseguido por el club en el profesionalismo (Torneo nacional 2010) y además de intervenir por vez primera en la Copa Libertadores de América. Sin saberlo, la jugadora argentina tomaría una decisión que cambió radicalmente su vida. Salir de Argentina le significó encontrarse con un nuevo mundo: pese a la cercanía geográfica, la mendocina comprometió a sus padres a acompañarla en la instalación en su primer desafío como jugadora profesional. Según se supo, dejó la carrera de pedagogía en educación física y firmó su primer contrato, que le reportó cerca de 600 dólares de la época.
Para Banini, Chile resultaba familiar, dado que en enero de 2010 había tomado parte junto a su selección en el Torneo Bicentenario de selecciones que se disputó en la región de Coquimbo, instancia en que participaron cinco combinados (Chile, Argentina, Colombia, Dinamarca y Japón) y en la que las trasandinas cerraron la tabla de posiciones con dos puntos, sin anotar goles, producto de dos empates (ante Colombia y Chile). En el pentagonal, la mediocampista disputó la totalidad de los cuatro partidos y llamó la atención del scouting colocolino que la reclutará en el verano de 2011. Además, en esa temporada (2010) la jugadora fue parte del seleccionado que intervino en la Copa América (entonces llamado Campeonato Sudamericano) de Ecuador, evento en el cual la “Albiceleste” venció por 2-1 a Chile en Ambato.
¿Pero cómo se dio esa llamada telefónica que cambió para siempre la historia de Banini y Colo-Colo? José Letelier, técnico albo en 2010, señala que “Colo-Colo contaba con una excelente base propia con Yanara Aedo, Bárbara Santibáñez, Rocío y Claudia Soto, que permitió obtener ese año el primer título nacional, por lo que teníamos que potenciarnos para 2011. Pablo Escudey se encargó de contactar vía Facebook y después telefónica a Estefanía Banini, para ir a buscarla a Argentina y traerla junto a Gloria Villamayor, que venía de Everton junto a Tiane Endler, para formar un gran equipo”. El impacto de la llegada de Banini fue inmediato y se vio reflejado en los inmediatos registros que conquistó Colo-Colo en el torneo de Apertura 2011: en la fase regular del torneo, las albas acumularon trece triunfos y un empate, con 190 goles convertidos y solo cuatro recibidos. La primera estrella de Banini en Colo-Colo tiene el aporte de 23 anotaciones de la argentina, quien se complementa con Karen Araya (39 goles) y Gloria Villamayor (33 anotaciones), para lograr 95 de los 201 tantos que acumula finalmente el equipo tras la postemporada llegando a concentrar el 47% del total de goles que consiguen las albas.
En el torneo de Clausura 2011, el aporte ofensivo de la argentina se reduce y solo destaca en algunos partidos, señalando menos de 10 tantos en la campaña, siendo “reemplazada” en ese ítem por Nathalie Quezada, que despunta con 31 tantos para alzarse como la máxima anotadora del campeonato, mientras, en la primera Copa Libertadores femenina que disputa Colo-Colo, Banini interviene en los cinco juegos del equipo que llega a la final y cae estrechamente ante Sao José EC (Brasil). En el torneo, la mediocampista se inscribe con un gol en la goleada ante Sport Girls de Perú y se erige como valor destacado e inamovible del equipo.
La campaña 2012 de Colo-Colo es quizás la más dominante en la historia del fútbol femenino en Chile: el 96,7% de rendimiento alcanzado por el equipo ese año, se tradujo en el bicampeonato a nivel local (Apertura y Clausura), el trofeo de Campeonas (resuelto con un expresivo 17-0 ante Unión Temuco) y la Copa Libertadores de América, donde la jugadora conformó un mediocampo de primer nivel, que le permitió en la generalidad de todas las campañas, ganar 39 encuentros y empatar 2, para finalizar el año en condición de invictas. En el resumen personal, Banini completó 59 tantos para su cuenta personal, desglosados en 15 goles en el torneo de Apertura, 37 en el de Clausura (que le valieron ser la máxima anotadora en el certamen), 4 en la final de campeonas y tres en la Libertadores: en el torneo subcontinental, la jugadora (que usó el número 20 en su camiseta) se destacó en el duelo inaugural, abriendo la cuenta ante el Vitoria de Brasil. En el segundo partido de la fase de grupos, contribuyó con dos tantos en la goleada 10-1 ante Sport Girls de Perú. Pese a no anotar más en el certamen, el aporte de la jugadora argentina resulta fundamental, al disputar la totalidad de minutos de un equipo que consolidaba su dinastía a nivel nacional y la proyectaba a nivel continental.
En 2013, Estefanía Banini confirma su liderazgo y desequilibrio en Colo-Colo: con 39 goles registrados en el torneo de Apertura, conduce al equipo al hexacampeonato, con actuaciones sobresalientes: 13 goles en dos partidos a Palestino y 4 tantos a Universidad Católica, Deportes La Serena y San Luis de Quillota, cimentando una de sus mejores producciones goleadoras en el Cacique. Las finales, pese a no contar con el aporte anotador de la trasandina, se resuelven con facilidad ante Everton con un marcador global de 6-0, permitiendo a la talentosa mediocampista alzar la copa de campeonas debido a su condición de capitana del equipo. En el segundo semestre, Colo-Colo debe enfrentar tres exigentes desafíos: revalidar los títulos domésticos y de Libertadores e intervenir en el Mundial de Clubes que se realizaría en Japón. Siempre con la jineta de capitana, la mediocampista resulta fundamental en la fase regular del campeonato nacional, avanzando tranquilamente a la postemporada con nueve triunfos sobre mismo número de partidos, 125 goles a favor y 3 en contra, destacando goleadas ante Deportes Ovalle (32-0), Palestino (18-0) y San Luis de Quillota (17-0). En playoffs, victorias 6-0 ante Audax Italiano y 8-0 frente a Deportes Temuco (partidos en que Banini aporta con 4 goles) dejan instaladas a las albas en una nueva final. Tras ello, se abre un paréntesis internacional que lleva a la delegación chilena a la quinta edición de Copa Libertadores, en Brasil. Tras una tranquila fase de grupos, donde Banini suma cuatro anotaciones, Colo-Colo avanza a semifinales, donde cae con su verdugo en la final 2011: Sao José EC, que lleva la serie a penales, donde las nacionales caen por 3-0.
En el juego por el bronce, las nacionales derrotan por 6-3 a Mundo Futuro (Bolivia) para subirse al podio por tercera vez en igual número de participaciones. En el cierre de la intervención alba, Banini suma un tanto más que la encumbra entre las mejores anotadoras del certamen. Sin tiempo para descansar, el equipo emprende una expedición a oriente, para tomar parte del segundo Mundial de Clubes femeninos, al que las chilenas son invitadas en su condición de campeonas de América en 2012. En tierras niponas, Colo-Colo cae ante INAC Kobe (0-3) y cede en el juego por el tercer lugar ante el Sydney FC por penales; en ambos juegos, la argentina interviene como titular y capitana.
Luego de un extenuante viaje de regreso, las albas llegan a Chile para cerrar la participación en el campeonato de Clausura, donde aguarda Santiago Wanderers en la final, rompiendo la secuencia de finales disputadas ante Everton, que se extiende desde la liguilla por el título de 2010. En esta inédita definición, las dirigidas por José Letelier no encuentran oposición en las porteñas, superándolas con un global de 5-0 donde Banini aporta con uno de los goles en la vuelta, que se resuelve con un claro 3-0 que entrega a las colocolinas su séptima estrella en la historia. Para coronar su gran presente, el Círculo de Periodistas Deportivos premia a Banini como la mejor futbolista del año en Chile, reconociendo la brillante trayectoria que ya le valía el apelativo de “histórica” de Colo-Colo.
Las buenas actuaciones acumuladas entre 2011 y 2013 por la jugadora trasandina coinciden con la reactivación de la selección argentina, que en 2014 se rearma para participar del torneo de fútbol de los Juegos Sudamericanos (ODESUR) enfrentando a Chile en la fase grupos (triunfo nacional por 1-0 con gol de Francisco Moroso) y posteriormente en la final, donde Argentina se hace con el oro sudamericano al vencer por 2-1 a Chile, con gol de Banini que comienza a gravitar de manera notoria en su seleccionado, haciendo que varios clubes del extranjero comiencen a interesarse en la capitana de Colo-Colo.
Lejos de asumir el desgaste del proceso de José Letelier, Colo-Colo sigue atesorando marcas: en el primer semestre de 2014, Banini firma uno de sus mejores rendimientos personales en el equipo: el registro disponible da cuenta de al menos 51 goles en el torneo de Apertura, con actuaciones que rompen los propios registros de la mediocampista: 16 goles a Boston College (11 y 5 respectivamente en las dos ruedas jugadas), 9 a Universidad Católica, 8 a Deportes Ovalle y 6 a Deportes Puerto Montt. También, ve caer su invicto en torneos nacionales en la derrota 4-3 ante Universidad de Chile, donde pese a marcar en dos ocasiones, no puede revertir el triunfo de las azules en el CDA (Centro Deportivo Azul) el 31 de mayo de 2014. Fueron más de cien partidos consecutivos, entre triunfos y empates, en que la mediocampista había logrado configurar una marca difícil de superar hasta hoy (es importante considerar que la actual racha de partidos invictos de Colo-Colo femenino es 78 partidos, desde una caída en 2023 ante la “U” por 3-0 hasta la final del torneo 2025). El segundo semestre de ese 2014 da cuenta de un registro de 17 anotaciones por parte de Banini, que consigue un tranquilo noveno título consecutivo con Colo-Colo. La satisfacción de la hinchada eso sí, parece chocar con la realidad en la copa Libertadores, donde el equipo no pasa de la primera fase, por primera vez desde el inicio de sus participaciones en 2011: una increíble derrota inicial con Caracas por 3-2 (luego de estar arriba en el marcador por 2-0 a los veinte minutos del segundo tiempo) dio paso a una rehabilitadora victoria ante Colón de Uruguay por 8-2 donde Banini colabora con tres goles. En el cierre del grupo, un inútil empate 1-1 con Centro Olímpico de Brasil elimina a ambos equipos de las semifinales del certamen, pese al ilusionante gol inicial de la argentina, que es equiparado por Gabi Nunes a veinte minutos del final.
La temporada 2015 arranca con grandes novedades para Colo-Colo, pues se confirma el alejamiento de Yipsy Ojeda, que parte a Europa a buscar nuevos aires para su carrera, mientras que Yanara Aedo y Estefanía Banini confirman su partida al Washington Spirit de la liga estadounidense, donde estarán en calidad de préstamo por el primer semestre, con el compromiso de retornar al club para el torneo de Clausura y la copa Libertadores a disputarse en Colombia. La ausencia de la ‘Fantasista’ como es conocida a su arribo a Estados Unidos, no afecta el desempeño del equipo que obtiene su décimo título consecutivo tras vencer a Universidad de Chile en la final. Tras la consagración alba, la Federación de Fútbol de Chile recluta a José Letelier para que encabece la selección nacional femenina, por lo que la dirigencia colocolina se ve en la necesidad (y obligación) de buscar un relevo para el ex arquero colocolino: el nombre que surge en la emergencia es el de Eduardo ‘Gualo’ Míguez, quien es parte de Colo-Colo desde fines de la década de los ochenta; en principio “sería un interinato, pero la urgencia de conducir al equipo en el segundo semestre con los desafíos del torneo de Clausura y la Copa Libertadores hicieron que me quede hasta que llegue un nuevo cuerpo técnico, además ese equipo jugaba de memoria con grandes liderazgos”, reflexiona al teléfono Míguez, actualmente encargado del proyecto de formación de Colo-Colo en la Casa Alba. El desempeño de las albas es sólido en la fase regular del torneo, enrielando 16 partidos ganados sobre idéntico número de partidos. El 22 de octubre se concreta el retorno de Estefanía Banini y Yanara Aedo desde Estados Unidos, a una semana del debut en la copa Libertadores; sin embargo, la argentina arrastra una lesión a la rodilla (que implicó cirugía) y que la resta del torneo subcontinental, pese a viajar a Colombia. En tierras cafeteras, las albas llegan de manera sólida a la final después de cuatro triunfos. En la definición, la Asociación Ferroviaria de Deportes de Brasil construye en el primer tiempo una ventaja insalvable, que alcanza a decorar Gloria Villamayor antes del descanso con un gol. En el complemento el 3-1 no se moverá y las chilenas deben contentarse con el subcampeonato de América por segunda vez.
Ya en Chile, las albas enfrentan la postemporada del torneo de Clausura, con Estefanía Banini incorporada a plenitud a la disciplina del equipo: en cuartos de final, cae Santiago Wanderers por 5-0 con gol de la argentina, quien repite anotando en semifinales en el triunfo 6-1 ante Rangers de Talca. En la final, Palestino corta la histórica racha de triunfos, privando a las albas del undécimo título en línea, venciéndolas por 2-1, con descuento de Banini. Pese a la decepción, una semana después las albas recuperan el tranco ganador al vencer al mismo rival que les priva del título en la “Final de Campeonas” por 3-0 donde Estefanía Banini se consagra campeona, consiguiendo su título número 12 en la institución: nueve coronas nacionales (2010, Apertura 2011, Clausura 2011, Apertura 2012, Clausura 2012, Apertura 2013, Clausura 2013, Apertura 2014 y Clausura 2014), la copa Libertadores de América 2012 y las Copas de Campeonas 2012 y 2015. También atesora medallas de finalista de América en 2011 y 2015 y el tercer lugar en la edición 2013.
En el resumen final, con todas las complicaciones que surgen para identificar autoras de goles en los partidos de hace una década en Chile, Estefanía Banini tiene 214 anotaciones registradas oficialmente por Colo-Colo, además de ser la máxima anotadora en la historia del club en la copa Libertadores, con 13 tantos. Su estirpe goleadora la pone en un sitial a la altura de Gloria Villamayor (la máxima anotadora de Colo-Colo femenino según los tantos oficialmente registrados) y de Nathalie Quezada, quien completa el triunvirato de artilleras que moldean las históricas campañas nacionales e internacionales.
Con el tiempo, la calidad de la argentina se hizo indiscutible, defendiendo las camisetas de Valencia, Levante, Atlético de Madrid y Levante Badalona Woman, todas en España, que la alzan como la futbolista argentina más importante de la historia, con presencia en las copas del mundo de 2019 y 2023, siendo incluso parte del XI Mundial de la FIFA en 2021. En Colo-Colo su nombre fue objeto de ilusión para la hinchada en 2025, para tomar parte en la histórica campaña que se redondeó a nivel continental como semifinalistas de Copa Libertadores de América y con un dominio abrumador en la Liga Femenina, pero finalmente no ocurrió el ansiado retorno de una jugadora que dejó atrás las comparaciones con Messi y escribió su propia historia con letras mayúsculas, alzándose como una de las mejores de todos los tiempos.
Fuentes:
- “La Pelota siempre al a la 10”, revista número 9. “Ella solo quería jugar” (texto de Analía Cuccia Baidal).
- Entrevista telefónica con José Letelier.
- Entrevista telefónica con Eduardo Míguez.
- Página de Facebook: Colo-Colo Femenino
- Agradecimiento a Cristian Dibán Quiroga.
- www.germantoro.cl
- www.colocolo.cl
