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1973: La aventura europea de Santiago Wanderers

Por Carlos Campos

A comienzo de la década de los años 70, las cosas no venían bien para Santiago Wanderers en el plano económico. Se abarataron los costos, lo que repercute en lo deportivo, ya que sus mejores elementos partieron de Valparaíso buscando mejores horizontes. A duras penas, 1971 había sido un año difícil de sobrellevar, dado que se partió muy mal en la tabla de posiciones de la Primera División, al mando de Jorge Luco.

La magra campaña llevó a la dirigencia a relevar en el cargo a Luco, tras las primeras 12 fechas del torneo, para que llegara el ex técnico del Ballet Azul, Luis Álamos Luque a hacerse cargo del equipo desde la 16ª fecha (entre 13ª a 15ª dirigió interinamente Jorge Vásquez). El ‘Zorro’ Álamos realiza una atrayente campaña, sacando al equipo wanderino de las últimas posiciones de la tabla y ubicándolo séptimo entre 18 equipos. Aquello hace que el afamado estratega tenga un renacer como entrenador, siendo tentado por Colo Colo fechas antes del término de campeonato, dejando sorpresivamente la banca técnica porteña.

Tras la partida de Álamos al cuadro popular, para el campeonato de 1972 la dirigencia inicia negociaciones con Luis ‘Locutín’ Santibáñez, quien había entrado en litigio con Unión San Felipe, abandonando al cuadro aconcagüino luego de haberlo sacado campeón de Ascenso (1970) y de Primera División (1971). La hinchada wanderina se ilusiona con su llegada, sin embargo su estadía en muy breve, ya que deja la institución aduciendo que no estaban dadas las condiciones para realizar su labor, por ejemplo, canchas para entrenar en buen estado, decisión que sorprendió a muchos, principalmente a los directivos porteños.

Entonces, aparece en escena Francisco ‘Pancho’ Hormazábal, campeón con Colo Colo 1970, quien estaría al frente del primer equipo de Santiago Wanderers hasta la 20ª fecha, ya que es tentado para partir a dirigir en el fútbol colombiano (Unión Magdalena). Su lugar lo tomaría el profesor ayudante, Hernán Gárate, quien aseguraría la permanencia del equipo en la división de privilegio, situándose en la décima cuarta posición entre 18 equipos, cuando se pensaba que ese año, Santiago Wanderers iba camino a su primer descenso de categoría.

Año 1973

Al llegar 1973, la directiva encabezada por Jorge Lafrentz Möller, comienza a planificar la temporada, contando con Gárate para hacerse cargo del banco técnico y arriesgando en términos económicos para potenciar el plantel e intentar destacar en el torneo que se viene. Sin embargo, como la respuesta a la proposición de los dirigentes demoraba y el tiempo apremiaba, se buscó otra salida y como una forma de tener cierta continuidad futbolística de lo realizado anteriormente por Luis Álamos, manteniendo la mística de los antiguos equipos wanderinos, llega al banco el entrenador Washington Urrutia, también con en el cuerpo técnico del Ballet Azul, destacando como formador de jugadores.

Urrutia acepta el desafió, teniendo a Hernán Gárate como ayudante para comenzar a planificar el plantel, donde destacaban los experimentados, Eduardo ‘Walo’ Herrera, Ricardo Werlinger, Antonio Escudero, Carlos Lagreze, Ricardo Contreras, más la presencia de algunas jóvenes promesas del club, como Guillermo ‘Hallulla’ Muñoz (seleccionado nacional), Manuel Maluenda, Claudio Mena, Juan Rivero, Héctor Olivares, Osvaldo León, Héctor González, Jorge Garcés, Roberto Saavedra e Israel Jeison, entre otros. Asimismo, se suman los defensas, Gastón Alarcón y Wilson Castillo, quienes venían de campeonar consecutivamente los años 1970 y 1971 (en 2ª y 1ª División, respectivamente) y jugar Copa Libertadores (1972) con Unión San Felipe. Desde Unión La Calera, llegan los mediocampistas Héctor Tapia y Juan Herrera; más el goleador uruguayo Pedro Graffigna (Antofagasta Portuario), Manuel Rojas (Deportes La Serena), José Manuel Villalobos (U. de Chile), Manuel Albanez (Stgo. Morning), Luis Armando Díaz (O’Higgins), Leonardo Zamora (Soinca-amateur), Alfredo Aravena (Independiente de Cauquenes) y Hugo Herrera (Palestino).

Plantel de Santiago Wanderers 1973 (Revista Estadio).

Tras un inicio irregular, jugada la 17ª fecha, es desafectado el técnico Urrutia, asumiendo su ayudante Hernán Gárate. A esa altura, la campaña se vería fortalecida con la llegada del centro delantero argentino Jorge Roberto Dubanced, quien aportaría un total de diez goles para la levantada del equipo, cerrando la temporada ubicado en el duodécimo lugar con 29 puntos entre 18 equipos participantes.

Campeón es Unión Española con 55 puntos. En tanto, Universidad Católica, descendería al ocupar la última posición con sólo 21 unidades.

De izquierda a derecha: Carlos Vásquez, Pedro Graffigna, Héctor Tapia, Ricardo Werlinger, Manuel Rojas, Héctor Olivares, Antonio Escudero, Osvaldo León, José  Villalobos, Wilson Castillo y Eduardo Herrera (Revista Estadio).

Receso y giras a Europa

La temporada 1973 puso de moda las giras internacionales de algunos clubes nacionales, dado que el torneo oficial de Primera División tuvo recesos prolongados, iniciándose en el mes de abril y sufriendo variadas modificaciones. Primero, por la buena actuación de Colo Colo en Copa Libertadores de América. Segundo, por la participación de la selección nacional en las eliminatorias mundialistas para Alemania 1974. A lo anterior, se suma el golpe militar del 11 de septiembre, que retrasó en algunas semanas la continuidad del certamen.  En resumen, el campeonato concluyó el 2/02/1974.

“El torneo empezó el 15 de abril. Los albos no volverían a jugar hasta la décima fecha, el 23 de junio, después de la final de la Copa Libertadores contra Independiente. El campeonato siguió con irregularidad por diversas fechas suspendidas por lluvias y compromisos de la Selección. En agosto los clubes decidieron reanudar el torneo el 3 de octubre, lo que no se pudo debido a la contingencia. El certamen volvió a jugarse el 13 de octubre. O sea, de acuerdo al calendario, estuvo suspendido desde el 3 al 13 de octubre de 1973. Solo diez días”, a decir del Premio Nacional de Periodismo Deportivo 1993 y socio honorario de ASIFUCH, Edgardo Marín Méndez (The Clinic, 26/11/2019).

Aprovechando el receso, entre los meses de julio y septiembre, clubes como Unión Española, Colo Colo, Deportes Concepción y Santiago Wanderers, apuestan por embarcarse a Europa para disputar una serie de encuentros de carácter amistoso, que significaban buenas entradas monetarias y la posibilidad de venta de jugadores al exterior.

De hecho, Unión Española tras su periplo por España (también visitó Portugal y Japón), vendió al mediocampista formado en Universidad Católica, Fernando Carvallo al Deportivo Cádiz CF. Colo Colo transó la venta de su máxima figura, Carlos Caszely al Levante UD. En tanto, Deportes Concepción negoció a su puntero derecho Gabriel Galleguillos al Unión Deportiva Salamanca CF y Santiago Wanderers a su goleador Guillermo Muñoz al RC Deportivo de La Coruña.

Wanderers a España

Santiago Wanderers, a través de los contactos realizados por el entonces gerente técnico del club, Erwin Hernández, gestionó una gira del plantel a nivel internacional para el mes de agosto de 1973, que contemplaba encuentros en varias localidades de España y Portugal, ante rivales locales y del orbe europeo, cuyos acuerdos de contratos vendrían a paliar las deficitarias arcas de la institución.

“Lo que interesa a los caturros es recoger dólares, aunque no sean muchos, pero que multiplicados por su equivalencia en escudos significa asegurar el pago de las planillas de sueldos por un buen tiempo”, consignaba la Revista Estadio.

Además, el anuncio de la gira, vino a calmar la molestia del plantel, ya que con anterioridad se había suspendido un viaje a Bolivia para jugar encuentros amistosos.  

“Mucho se ha movido el gerente de la entidad caturra, con el beneplácito de la directiva, que desea así ponerse en la buena con sus jugadores, los que, cuando se suspendió el viaje anunciado a Bolivia, quedaron muy molestos. El viaje a emprender significa diez encuentros en diversas ciudades de España, enfrentando de preferencia a equipos de Segunda División, para terminar con tres partidos en Portugal” (Revista Estadio 1973).

Para encarar de buena forma ese periplo por canchas hispanas, el técnico Washington Urrutia, tomó la determinación de reforzarse con jugadores del medio local, a modo de tener buenas presentaciones y dejar bien puesto el nombre de la institución.

Entre la amplia lista de jugadores solicitados, figuraban entre otros: Hugo Berly y Guillermo Yávar (Unión Española); Óscar Posenatto (Deportes La Serena), Guillermo Azócar (Huachipato), Esteban Aránguiz y Claudio Gallegos (U. de Chile); Juan Catafau y Francisco Quinteros (Green Cross).

Sin embargo, ninguno de ellos sería facilitado por sus respectivos equipos, por lo que el cuerpo técnico, replanteó los nombres, y a través de la dirigencia -previa autorización de sus equipos- extendió invitación a los jugadores: Alejandro Mesías (Unión La Calera), Manuel Gaete (Magallanes) y Hugo Solís (U. Católica). Además se invita a unirse a los viajeros al ex wanderino, Eugenio ‘Pastelito’ Méndez, quien se encontraba de regreso en Valparaíso, tras finalizar la temporada en el club Laguna de Torreón de México. De regreso a Chile, este último firmaría un nuevo vínculo con la entidad que lo vio nacer.

Posteriormente, en tierras españolas se les unirían Eduardo ‘Walo’ Hererra y Guillermo ‘Hallulla’ Muñoz, quienes por esos días se encontraban en la ciudad de Montevideo (Uruguay) con la Selección Nacional que disputaba la definición ante Perú, la que finalmente le dio derecho a medirse un mes después ante la escuadra de Unión Soviética en Moscú, en busca del cupo a la ronda final del Mundial de Alemania 1974.

Molestia de postergados

La delegación compuesta por 16 jugadores, partió a fin del mes de julio al continente europeo. Sin embargo, algunos titulares como Wilson Castillo, Manuel Albanez y Carlos Lagreze, más el kinesiólogo-masajista, Hipólito Merchán, no fueron considerados en la lista, provocando en ellos cierta decepción. Este último -considerado todo un emblema del club- elevaba sus descargos a través de la opinión pública, declarando que al retorno de la delegación desde España, presentaría su renuncia junto al utilero Eduardo Villaseca ante la dirigencia, apuntando sus dardos hacia el técnico Urrutia.

“No se explican cómo llevaron a Mesías y dejaron en casa a Castillo (Wilson), Lagreze (Carlos) y otros, que son del club y han hecho muchos sacrificios por la institución. Lo cierto del caso es que la gira, en lugar de unir a la gente caturra, la ha dividido y aparecen como culpables hasta ahora, al repetir lo que dice Merchán (Kinesiólogo), el gerente Erwin Hernández y Urrutia (Washington), que ni siquiera les avisaron con anticipación que estaban eliminados del viaje, mientras ellos hacían gastos extras, comprando algunas cosas y juntando dinero para vivir en países con moneda de más valor que la nuestra” (Revista Estadio).

En consecuencia el plantel viajero estaba compuesto por: Ricardo Werlinger y Alfredo Aravena, arqueros; Antonio Escudero, Gastón Alarcón, José Villalobos, Manuel Maluenda, Alejandro Mesías, defensas; Héctor Tapia, Manuel Rojas, Juan Herrera, Manuel Gaete, Hugo Solís, mediocampistas; Pedro Graffigna, Osvaldo León, Hugo Herrera y Eugenio Méndez, delanteros. En España se suman Eduardo Herrera y Guillermo Muñoz.

Plantel viajero, previo a abordar el avión con destino a España (Foto: Osvaldo León)

Calendario de partidos

Ya en suelo europeo y según lo planificado, Santiago Wanderers disputaría los trofeos Costa de Valencia y Ciudad de Sabadell, ante cuadros locales, con participación del Twente de Holanda (hoy Países Bajos) y Vasas de Budapest (Hungría), respectivamente, además de variados encuentros amistosos, entre los que se cuentan ante el Levante Unión Deportiva, Sevilla FC, Hércules de Alicante, CE Sabadell, Castellón, Lorca Deportiva y Deportivo Osasuna. En total, jugaría nueve encuentros.

La particpación del club porteño se inicia en el 2° Trofeo Internacional Costa Valencia, las jornadas de 2, 3 y 4 de agosto de 1973, en un torneo triangular con participación del cuadro local del Levante UD y el FC Twente.

El primer encuentro, jugado el jueves 2/08/1973 en el Nou Estadi de Levante ante aproximadas 18.000 personas, Santiago Wanderers cayó ante el anfitrión Levante UD por 0-1, con gol marcado por Juanito a los 65 minutos, mediante tiro libre.

La prensa local informaba del debut de Wanderers en España (El Mercurio Valparaíso)

Su segunda aparición en el torneo triangular fue ante el FC Twente, el viernes 3/08/1973 en el estadio Antonio Román de Valencia, con triunfo del elenco de Países Bajos por 3-1, con anotaciones de Schwemmel (24’) y Jering en dos ocasiones (40’ y 58’). El descuento wanderino, lo marcaría el refuerzo Manuel Gaete (11’).

El trofeo “Costa de Valencia” se lo adjudicaría el conjunto del FC Twente, luego de derrotar al Levante UD por 2-1 (4/08/1973).

Afiche y banderín publicitario del 2º Torneo Costa Valencia (foto: Club Levante UD)

Posteriormente, Santiago Wanderers jugaría tres nuevos encuentros amistosos. El primero ante el Sevilla FC, el miércoles 8/08/1973 en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla, con triunfo categórico del cuadro sevillano de 5-1. El descuento porteño, sería marcado por Guillermo ‘Hallulla’ Muñoz.

El sábado 11/08/1973, enfrentaría al Hércules FC en el Estadio La Viña de Alicante, sucumbiendo por 0-3.

Siguiendo su recorrido por canchas españolas, participa en el torneo cuadrangular ‘Trofeo Ciutat de Sabadell’, junto a los cuadros españoles de CE Sabadell y Linares CF, más Vasas SC de Hungría.

El lunes 13/08/1973, en el Estadio Municipal Nova Creu Alta de Sabadell, cae por la cuenta mínima (0-1) ante el dueño de casa CE Sabadell. En la otra llave, Linares CF vence a Vasas SC (3-2).

Santiago Wanderers en la disputa por el tercer lugar, enfrenta el martes 14/08/1973 al cuadro húngaro con el que empata 1-1 en tiempo reglamentario. El gol wanderino lo anota el mediocampista Juan Herrera. Se debe definir a penales, donde los porteños vencen por 4-2, en lo que fue su primer triunfo de la gira. CE Sabadell se quedaría con el trofeo, al derrotar a Linares CF por 4-2.

Diario El Mercurio de Valparaíso, destacando el triunfo caturro ante el Vasas de Hungría.

Luego enfrentaría el viernes 17/08/1973 al CD Castellón en el antiguo Estadio Castalia de Castellón de la Plana, cayendo por 0-2.

En tanto, el domingo 19/08/1973, se presenta en el Estadio San José de Lorca, enfrentando al equipo local de CF Lorca Deportiva de la Tercera División española, al que derrota por 4-2 con goles marcados por Guillermo ‘Hallulla’ Muñoz en dos ocasiones, Juan Herrera y Héctor Tapia, aunque este último gol -en diarios de la época- también se le asigna al defensa Gastón Alarcón.

Su última presentación en canchas de España, la tendría en el ‘Trofeo Deportes Zariquiegui’ el sábado 25/08/1973, enfrentando al CA Osasuna en el Estadio El Sadar de Pamplona.

El encuentro terminaría igualado a un gol, con anotación de Juan Herrera para los porteños. En la definición a penales vuelve a producirse un empate (2-2), por lo que se procede a un sorteo que determina que Santiago Wanderers se adjudicaría el trofeo en disputa, sellando así su gira internacional por canchas hispanas.

“Wanderers ganó un trofeo en España. Y en España los trofeos constituyen una obra de arte. De gran tamaño y valiosísimos. Frente al Osasuna. Uno a uno después del alargue y empate a dos en los penales. Hubo moneda al aire y la Copa fue para los chilenos. De modo que los porteños se trajeron el trofeo y la peseta que les dio el triunfo” (Jumar, Sección Migajas, Revista Estadio).

El Mercurio de Valparaíso daba cuenta del triunfo ante el CF Lorca por 4-2.

Evaluación

Consultado por la evaluación y la experiencia recogida durante la gira, el técnico Washington Urrutia, a su llegada se declaraba satisfecho por el rendimiento.

“Estoy satisfecho. Cumplimos buenas actuaciones y el comportamiento también fue muy bueno. Wanderers me sorprendió. Rendimos un 80 por ciento más que acá. Obtuvimos tres triunfos (dos por desempate a penales), pero perfectamente pudimos ganar cinco. Lo mejor lo hicimos frente a Vasas de Hungría. Quedamos con diez jugadores en el primer tiempo por expulsión de Escudero, que reclamó un penal. Es decir, quedamos cero por uno y con un hombre menos. El partido con Sevilla fue anormal. Jugamos con 39 grados de calor y pudieron hacernos veinte goles. Los muchachos sentían la falta de aire y caminaban en la cancha. La verdad es que gustó nuestro juego. Hubo partidos en que perdimos, pero igual nos obligaron a dar la vuelta olímpica. La prueba de que gustamos está en que nos ofrecieron nueve partidos más: cuatro en Grecia y cinco en Corea. Pero llegó un cable avisando que se reanudaba la competencia acá y tuvimos que regresar”.

Y agregaba: “Wanderers jugó cuatro partidos en días seguidos. Disputamos un encuentro el domingo, viajamos el lunes, y luego jugamos el martes, el miércoles, el jueves y el viernes. Y con rivales fuertes: el Twente, de Holanda; el Vasas, de Hungría; el mismo Levante, equipos de ese calado. Yo pensé que ‘sonábamos’. Sin embargo, los jugadores no sintieron el peso. ¿Por qué? Porque se dieron cuenta de que eran capaces de responder. Se sacaron de la cabeza la idea de que somos desnutridos y todo eso, Ahí comprobé lo que sostuve siempre: El chileno es privilegiadamente fuerte” (Revista Estadio N° 1.573, 2/10/1973).

Efectivamente, como lo señalaba el técnico Urrutia, a Santiago Wanderers le ofrecieron ampliar la gira hasta Corea, para disputar dos encuentros amistosos, por la suma de 3.000 dólares en cada presentación.

“Trascendió que es posible que se acepte esta incursión, previo aumento de la cifra ofrecida primitivamente”, consignaba el diario El Mercurio de Valparaíso. Sin embargo, les llegaría el aviso desde Chile, que debían retornar para reiniciar el campeonato nacional.

Recuerdo gira de Stgo. Wanderers a España (Diario El Mercurio Valpo)

 

‘Hallulla’ Muñoz al Deportivo La Coruña

Guillermo ‘Hallulla’ Muñoz junto a Eduardo ‘Walo’ Herrera, eran las mejores figuras del cuadro porteño, lo que les valió ser nominados en 1972 a la Selección Nacional, que se preparaba con antelación para jugar las eliminatorias las mundialistas de Alemania 1974, a las órdenes del técnico alemán Rudi Gutendorf.

Sin embargo, la consagración de Muñoz y su paso al fútbol español, no se produciría hasta agosto de 1973, en plena gira que Santiago Wanderers hiciera a España, donde los ojos de la dirigencia del Real Club Deportivo La Coruña, vieron en el nacido en la ciudad de San Felipe, un jugador hecho para la liga hispana.

Una actuación descollante ante el Osasuna de Pamplona, que maravilló a los dirigentes del club español presentes en el estadio, decidió su prometedor futuro, ya que los regentes del RC Deportivo La Coruña sellaron el contrato en el entretiempo del encuentro con los directivos porteños, acordando pagar por el pase, la suma de 250.000 dólares (2,8 millones de pesetas al cambio de la época). Cifra que no pudo ser rechazada por la dirigencia wanderina, en tiempos que la situación económica no era de las mejores para la institución.

Todo un mérito, ya que el equipo porteño durante la gira, sufrió varios reveses con los cuadros españoles que enfrentó. Sin embargo, ‘Hallulla’ Muñoz marcó tres goles y fue uno de los elementos que destacó entre la mixtura de jugadores de casa y del medio nacional que reforzaron a los porteños en su periplo por tierras hispanas.

Tras la gira, de regreso a la competencia local, Santiago Wanderers -club en el que Muñoz jugó 64 partidos oficiales- ya no contaría con sus servicios, al incorporarse al RC Deportivo La Coruña, que en ese entonces dirigía el técnico chileno Fernando Riera, un viejo conocido para el oriundo del Valle del Aconcagua, que con anterioridad lo había convocado a una selección joven.

En el intertanto, Guillermo Muñoz integraría la selección nacional, que tras el golpe militar del 11/09/1973 viaja a Moscú, para jugar el histórico partido que terminó en empate sin goles ante la Unión Soviética por las eliminatorias mundialistas.

A su llegada, el RC Deportivo La Coruña se ubicaba en la última posición del torneo de Segunda División de España, temporada 1973-1974, destacando de inmediato por su juego, pero no siendo suficiente sus buenas actuaciones, ya que a fin de temporada, el club descendería a Tercera División. El sanfelipeño marcaría cinco goles en 28 partidos jugados.

A la temporada siguiente (1974/1975), sería figura consular para la obtención inmediata del ascenso de categoría, marcando 16 goles y jugando los 38 encuentros del torneo, destacando por su temperamento y fuerza, características que lo hicieron resaltar entre los chilenos que llegaron a la madre patria a inicios de la década de los años 70.

 

En Wanderers, junto a Manuel Rojas y Pedro Graffigna (revista Estadio) y con la camiseta del Deportivo La Coruña (archivo familiar). 

 

Werlinger al Ajax

Otra de las curiosidades de la gira del club porteño, fue la noticia que llegó desde Europa, que decía relación del posible interés mostrado por el afamado club AFC Ajax de Ámsterdam (Países Bajos), por el arquero Ricardo Werlinger  Padilla (n.22/12/1945).

El FC Ajax, que por esa época lideraba las competencias internacionales, siendo ganador de la Liga de Campeones y la Supercopa de Europa en 1973, contaba con destacadas figuras de la selección holandesa, que al año siguiente sería finalista del Mundial de Alemania 1974, haciéndose conocida como la “naranja mecánica”. En sus filas estaban entre otros, Johan Cruyff, Johan Neeskens, Rudd Krol, Arie Haan y Johnny Reep.

De ahí que cuando se conoce el rumor de que el portero de Santiago Wanderers había sido observado por un empresario que lo vio jugar en un partido de la gira y que lo habría ofrecido al poderoso cuadro de los Países Bajos, abriéndose la posibilidad de incorporarse a sus filas, en nuestro país la información sorprendió a muchos, quienes no daban crédito a dicha opción.    

No era por dudar de las condiciones del arquero, que a esas alturas con 28 años, tenía una carrera consolidada, con pasos en divisiones inferiores en Universidad de Chile (1963-1967), luego en Deportes Concepción (1967-1969), Iberia de Los Ángeles (1970) y Santiago Wanderers (1971-1973), sino que por lo general, los equipos europeos contrataban para ese puesto específico guardametas de mayor envergadura física y de nacionalidades europeas. Poco y nada fijaban sus ojos en metas sudamericanos.

“Los cables que llegaban dando cuenta de los partidos de Wanderers, cualquiera que fuera el resultado, siempre tenían un párrafo final que decía más o menos textualmente: ‘El jugador más destacado fue el meta Werlinger, que impresionó favorablemente’” (Revista Estadio Nº 1.575, 16/10/1973).

Una vez ya de regreso al país, el meta reafirmaba a la revista Estadio, que efectivamente existieron los contactos con la gente del Ajax a través de un representante.

“Efectivamente, mi actuación entusiasmó a un empresario de apellido Norman, que se puso en contacto con los dirigentes que fueron a Europa, para habar de mi pase. Yo participé en las conversaciones solamente una vez; ahí supe que quería llevarme al Ajax. Sin embargo, yo creo que todo se ha enfriado. El señor Lafrentz, presidente de Wanderers, perdió el contacto al viajar a otros países de Europa una vez finalizada la gira”. 

Y agregaba: “Regresé muy contento de este viaje a España, porque me medí con destacadísimos arqueros de muchos clubes de todo el mundo, que andaban por allá, y no salí mal parado. El sólo hecho que me quisieran contratar para un club tan poderoso como Ajax es prueba evidente de que no desentoné. Actué bastante bien, y anduve con mucha suerte, esa es la verdad”. (Revista Estadio Nº 1.575, 16/10/1973).  

Con el tiempo, lo de Ricardo Werlinger se desvaneció, transformándose en mito, aunque quienes fueron sus compañeros de gira y el mismo técnico Washington Urrutia, aseguran que en su momento el interés del Ajax fue real, existiendo el contacto del empresario con los dirigentes porteños, para consultar por las condiciones contractuales y valores del pase por el portero.   

“Como figuras destacaría a Antonio Escudero. Realmente me sorprendió el alza que tuvo en su juego. También gustó mucho Ricardo Werlinger. Prueba de ello es qua el propio Ajax se interesó en contratarlo”, declaraba Urrutia (Revista Estadio Nº 1.573, 2/10/1973).      

Ricardo Werlinger, posteriormente siguió su carrera en Everton de Viña del Mar (1974-1975); Coquimbo Unido (1976-1979) y Santiago Morning (1980), club en el que se retiró de la actividad. 

1973: Héctor Tapia, Manuel Albanez, Antonio Escudero, Wilson Castillo, Eduardo Herrera, Ricardo Werlinger. Agachados: Carlos Lagreze, Leonardo Zamora, Jorge Dubanced, Pedro Graffigna y Hugo Herrera (Revista Estadio).

19 años después, en 1992, Santiago Wanderers volvería a tierras europeas. Con motivo del centenario del club, el plantel viajó hasta Suecia, donde se enfrentó el 4/09/1992 en el Söderstadion de Estocolmo al cuadro de Hammarby, cosechando una goleada en contra de 1-5.

Fuentes:
  • Revista Estadio, julio, agosto, septiembre, octubre 1973.
  • memoriawanderers.cl
  • The Clinic
  • Diario El Mercurio de Valparaíso
  • Osvaldo León Montenegro, ex futbolista Stgo. Wanderers
  • Mauricio Larco, investigador e historiador Stgo. Wanderers
  • Archivo fotográfico familia Guillermo Muñoz
  • Club Levante UD

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