“Ser un romántico viajero y el sendero continuar, ir más allá del horizonte do remonta la verdad”, dicen las primeras líneas del himno del Club Universidad de Chile. Un himno que refleja parte de la identidad del elenco universitario, acostumbrado a viajar por el país y el extranjero a lo largo de su historia para medir su valía ante rivales de diverso calibre, con el objetivo de dejar en lo alto el estandarte universitario. Pero, ¿cuál es el origen del himno de la ‘U’?
El objetivo de esta nota es desempolvar las páginas de diarios y revistas para develar el origen del Romántico Viajero, himno que semana a semana es entonado por miles de hinchas azules en el estadio, quienes hacen propios los versos creados décadas atrás, y que se traspasan de generación en generación, proyectándose hacia más allá del horizonte, donde sea que juegue el club del chuncho.
Sobre el origen del himno azul, los autores Roberto Rabi y Gustavo Villafranca plantean que “en 1933, nacería el himno de Universidad de Chile “El Romántico Viajero”, creado por el músico y arquitecto Julio Cordero Vallejos, además del aporte de Julio Barrenechea en la letra. Ese año, los estudiantes de Arquitectura de la universidad, comandados por Cordero, a bordo del barco “Reina del Pacífico” comenzaron a homenajear al club, entonando melodías y cánticos como verdaderos románticos bohemios, hasta llegar al himno de la ‘U’” [1].
A partir de este antecedente, surgen las siguientes interrogantes: ¿Ocurrió ese viaje en 1933?, ¿Fue una gira de los estudiantes de arquitectura?, y más importante, ¿Fue en esa gira cuando se produjo el nacimiento del ‘Romántico Viajero’?
La gira universitaria de 1933: ¿Arquitectos a bordo del Reina del Pacífico?
A lo largo de la historia del Club Universidad de Chile, el viaje ha sido un elemento constante en la realidad de su equipo de fútbol. En la época de esplendor del Club Deportivo, el equipo visitó Centroamérica en 1952, Ecuador, México y Cuba en 1971, y de forma notable Europa y África en la recordada gira del “Ballet Azul” en 1963. Sin embargo, los viajes universitarios fueron parte desde los inicios del deporte al interior de la Universidad de Chile, con giras al sur de Chile principalmente, con distintas delegaciones de deportistas. La gira de 1933 fue la primera travesía universitaria al norte de nuestro país.
El Mercurio de Santiago informó el lunes 15 de mayo de 1933 que una delegación de universitarios partiría en gira al norte del país el miércoles 17 del mismo mes. En un inicio se informó que la gira correspondía a una delegación del Club Universitario de Deportes a bordo del transatlántico Reina del Pacífico, incluyendo equipos de fútbol y básquetbol, y arribando a ciudades como Coquimbo, La Serena, Antofagasta, María Elena y Chiquicamata.
El Mercurio de Santiago informando la gira al norte de la delegación universitaria (15 de mayo de 1933).
Sin embargo, la delegación descrita no correspondió al Club Universitario de Deportes como se informó en un inicio, ni a un grupo de estudiantes de la Facultad de Arquitectura como se ha señalado durante años, sino que correspondió a una delegación de la Escuela de Leyes de la Universidad de Chile. Así lo informó El Mercurio de Antofagasta anunciando el arribo del conjunto de estudiantes a ‘La Perla del Norte’ en la noche del 18 de mayo de 1933:
La delegación leguleya estuvo compuesta por 62 integrantes, y contó con basquetbolistas, tenistas, nadadores, esgrimistas y pimponistas. La comitiva estuvo liderada por Gustavo Schelle (Presidente), Manuel Martin (vicepresidente), Vladimiro Tartakowsky (secretario), Carlos Humeres (tesorero) e Isaac Cassorla (protesorero). Una vez realizado el desembarco, los deportistas fueron recibidos por los dirigentes del básquetbol de Antofagasta, para luego visitar las canchas de los clubes Green Cross y Sokol, potencias del cesto antofagastino.
Durante la gira, la Escuela de Leyes se enfrentó en básquetbol ante el Green Cross, con un equipo conformado por Michael Mehech, Carlos Mondaca, Alberto Ulloa, Rodolfo Moreno y Valencia, siendo derrotados por 13-22, para días después triunfar ante el Sokol por 29-19 y enfrentar en un match al Germania el 27 de mayo, cuyo resultado se desconoce, ambos en la cancha de avenida Brasil del club croata.
Destacaron también las actuaciones de los tenistas universitarios Fuat Yunis y Juan Uribe, quienes vencieron a los locales Enrique Feliú y Carlos Bebin en el Antofagasta Tennis Club, y los encuentros de ping-pong sostenidos en el Centro Español entre Hernán García (Leyes) y Jorge Caloguerea (Antofagasta), con un triunfo para cada contendor. El último partido de básquetbol de los universitarios fue una revancha ante el Sokol en su cancha, sin embargo, no se informó el resultado.
Luego de los encuentros en Antofagasta, la delegación de la Escuela de Leyes arribó a Chuquicamata para enfrentar a los deportistas locales el 30 de mayo. Se enfrentaron al Club Chuquicamata en básquetbol, siendo derrotados por 16-31, y en tenis se midieron ante los jugadores del National Tennis Club, triunfando en todos los encuentros. Una vez relatadas estas actividades, lamentablemente la prensa no continuó entregando información sobre las actividades deportivas de la delegación.
La clave del Romántico Viajero: La Orquesta Universitaria
Como se indicó previamente, la gira de 1933 estuvo compuesta por una delegación de la Escuela de Leyes de la Universidad de Chile, quienes viajaron a Antofagasta para competir en básquetbol, tenis, ping-pong, entre otros deportes, a bordo del Reina del Pacífico. Pero en esa delegación no solo participaron deportistas, sino que también músicos universitarios de dos orquestas, una típica y una de jazz, con el fin de amenizar los encuentros deportivos y presentarse ante la concurrencia antofagastina. Su presentación estaba planificada para el domingo 21 de mayo en el debut de los basquetbolistas ante el Green Cross, tal como informaba El Mercurio de Antofagasta:
Sin embargo, la primera actuación de la orquesta universitaria no se produjo ese domingo, sino que en la velada del día anterior, primero en el teatro de Chapero Martínez, para luego finalizar en un baile del club Sokol. Para el domingo, la orquesta universitaria tuvo otras dos presentaciones, lo que tuvo como consecuencia que no pudieran amenizar el debut de la Escuela de Leyes ante Green Cross. Así lo relató El Mercurio de Antofagasta:
La siguiente presentación de la orquesta universitaria se llevó a cabo en el partido de básquetbol entre Escuela de Leyes y Sokol el 25 de mayo en la cancha del club croata, para luego presentarse el sábado 27 de mayo ante el Germania. Al informar el espectáculo, El Mercurio de Antofagasta entregó una información esencial para determinar que la gira de 1933 y la presencia de la orquesta universitaria fueron el origen del Romántico Viajero: “Novedades estrenará la simpática orquesta de Corderito, que ha preparado un extenso programa”.
Gracias a esta información se puede desprender que la orquesta universitaria de la gira de la Escuela de Leyes, estaba dirigida por Julio Cordero Vallejos, el creador de la música del Romántico Viajero, con el apoyo de sus camaradas en la escritura de la letra, lo que confirma el relato que ha sido traspasado de generación en generación entre los hinchas azules para explicar el origen del himno: La gira a Antofagasta en 1933, el Reina del Pacífico, la presencia de Julio Cordero, y la orquesta que justifica su presencia en el viaje.
Julio Cordero era estudiante de arquitectura de la Universidad de Chile, y al recordar el origen de la canción del Romántico Viajero, su memoria lo trasladó a 1933 al viaje a bordo del Reina del Pacífico:
“Íbamos en tercera clase, pero salimos a cubierta a mirar el cielo. Un marino gringo nos mandó para abajo. Le contestamos a garabatos, pero igual nos fuimos. En el camino encontramos un camarote con un piano y no nos dimos cuenta cuando estábamos cantando. Alguien dijo que era una pena que llegáramos al norte sin un himno. Ahí comenzó a salirme la melodía. La letra fue obra de todos, quienes iban incorporando frases, aunque yo me atribuyo la primera, esa de ‘ser un romántico viajero’. No era difícil para mí crear melodías. Lo hacía desde los 14 años” [2].
La última presentación de la orquesta universitaria se produjo en los Baños Municipales de Antofagasta el domingo 28 de mayo, quizás la última vez que se escuchó el Romántico Viajero en tierras nortinas por mucho tiempo.
Eduardo Trabucco, estudiante de Leyes de esa época y miembro de la orquesta, recordó en 1994 que aparte de Julio Cordero, también formaban la agrupación Guillermo Guerra y César Toledo: “Todos estudiantes y participantes de la orquesta de la Universidad de Chile que recorría el país con el auspicio de la Universidad. Éramos diez en total, pero el grupo que se juntaba siempre era el nuestro. Días de mucha bohemia, de mucho romanticismo, de poesía, de conversación” [3].
Para Trabbuco, el origen de la canción difiere de los recuerdos de Julio Cordero. De acuerdo a sus memorias, todo ocurrió una noche de 1934 en la residencial ubicada en calle San Ignacio de Santiago, donde los protagonistas mencionados anteriormente se habrían reunido con el objetivo de escribir el himno de la Universidad de Chile. Como veremos más adelante, la aprobación de un himno distinto en 1941 pone en duda que la canción haya sido escrita con este fin durante el primer lustro de la década de 1930.
A pesar de ello, Eduardo Trabbuco entrega luces del significado de algunos pasajes de la letra del Romántico Viajero en su entrevista a Minuto 90 en 1994, mencionando también al premiado escritor Julio Barrenechea, estudiante de leyes y presidente de la FECH de esa época, quien aportó con letras para su creación y cuyo significado se remonta a la oposición estudiantil a la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo de 1927-1931:
Explicación de algunos versos del Romántico Viajero por Eduardo Trabbuco (revista Minuto 90 n° 380, p.34).
La gira de la Escuela de Leyes de 1933 fue la única ocasión en la que una delegación deportiva de estudiantes de la Universidad de Chile estuvo acompañada por la orquesta universitaria en esa época. El impacto de la experiencia quedó marcado a fuego en la identidad de las huestes azules.
La consolidación del Romántico Viajero como el himno de la ‘U’
Creada la canción en 1933, en 1940 fue entonada por la barra azul en el clásico universitario del 15 de agosto, con triunfo de la Universidad de Chile por 3-2 en el Estadio Nacional [4]. Sin embargo, hasta ese momento la canción no era considerada oficialmente como el himno de la institución.
Prueba de ello es que, al año siguiente, el 29 de mayo de 1941, el directorio del Club Deportivo de la Universidad de Chile aprobó como oficial un himno de la ‘U’ escrito por Manuel González Puebla, abogado egresado de la casa de estudios laica, con música del director del Conservatorio [5] (en ese momento Armando Carvajal Quiroz). El himno fue publicado oficialmente por el club en 1945 en el libro “Cantos de la Barra del Club Deportivo de la Universidad de Chile”, y su letra es la siguiente:
“Universidad, RA-RA-RA
Alegría, jovialidad, Rá- Rá-Rá
Si en el estudio afanados
Cumplimos con el deber,
En el deporte encontramos
Salud, descanso y placer.
Universidad, HURRA-HURRA,
Hurrá-Hurrá-Hurrá
Por la Universidad, Rá-Rá-Rá
Si en el triunfo nos holgamos
Satisfechos de vencer,
En la derrota mostramos
Con honor saber perder.
Universidad, HURRA-HURRA,
Hurrá-Hurrá-Hurrá
Por la Universidad, Rá-Rá-Rá
Nuestros labios juveniles
Pronunciarán sin cesar
UNIVERSIDAD DE CHILE
Y urrás-rás! Y Urrá; Y urrá!”
A pesar de ser considerado como el himno del club, en la misma publicación citada aparece el Romántico Viajero como el himno de la ‘U’, lo que nos indica que entre 1941 y 1945, la ya histórica canción se transformó en la melodía institucional del equipo universitario. Con el pasar de los años, el himno oficial creado en 1941 perdió fuerza, ya que no se popularizó entre la parcialidad azul, y el Romántico Viajero se transformó por el uso oficialmente en el himno del Club Universidad de Chile.
El Romántico Viajero presentado como himno de la ‘U’ en el libro Cánticos de la Barra del Club Deportivo de la Universidad de Chile, 1945.
Posteriormente, el Romántico Viajero sería grabado en innumerables ocasiones. La versión definitiva del himno de la ‘U’ vino de la mano de los arreglos orquestales de Vicente Bianchi y la voz de Jaime Aranda, quienes lo grabaron en 1963 para el sello Odeón, himno que hasta nuestros días suena en cada partido de la Universidad de Chile.
Texto dedicado a la memoria de los románticos viajeros de 1933. ¡Brindemos camaradas por la Universidad!
Notas al pie de página:
[1] Roberto Rabi, Gustavo Villafranca. Toda la historia de la U, Ril Editores (2017), p. 66.
[2] Blog El Sendero Continuar. ‘Y el sendero continuar…’, en https://elsenderocontinuar.blogspot.com/2011/05/y-el-sendero-continuar.html
[3] Revista Minuto 90 N°380, 15-21 de noviembre de 1994, p.34.
[4] Rabi y Villafranca, ibidem.
[5] Revista La U N°75, agosto de 1951, p. 19.
